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Ausencia de una vida

De Gonzalo López de Lerena
@gonchis95

 

Esa noche te entregaste a ella…

Entre copas, amor y placer.

Subieron al cielo y tocaron las estrellas,

Para por fin, en su vientre nacer.

                                                                                    

Veintitrés años tenías, lo recuerdo muy bien

Un vestido verde seductor lucías,

Labios carmín y a todos atraías.

Y él te acechaba muy bien,

Como lobo hambriento de crías.

 

A los veinticuatro,

No me querías, me odiabas

Ahuyenté al lobo que amabas.

Pero no lo necesitabas.

Dices que te quite tu cuerpo Venus-Afrodita

Y en tu cuerpo siempre te quería.

 

Alejarme de tu vida decidiste,

Mil hospitales consultaste,

Y en el clandestino te alojaste.

Pero yo no sabía que me hacías,

Primero una píldora me quemaba,

Después unas pinzas de los pies me apretaban.

¡Dolía muchísimo mamá!, porque de ti me sacaban.

 

Seguiste tu vida…

Mi querida Hera,

Volvió tu cuerpo Venus-Afrodita,

Mil amoríos como esa noche tenías,

Te olvidaste de mí,

Viviste sin mí,

¡Yo no pude vivir sin ti!

Pero yo nunca me olvide de ti.

 

A los setenta años…

Una vida entera habías vivido.

Sin niños que no quisieras cuidar.

Y tu gozo, empezó a desasosegar,

La salud se convirtió en cáncer

La sangre se ha ido coagulando

La medicina no avanzó,

El cáncer te acabó,

Y el destino nos encontró.

 

Por fin vas a conocerme,

Nunca te he visto,

Pero reconozco tus ojos,

Tu cara y tu voz.

Nunca me has visto,

Pero reconoces mi llanto.

Nunca me has querido,

Pero tu sangre es mi sangre.

Yo siempre estuve para guiarte

Y es hora de poder hablarte.

 

Es hora de que sepas,

Que conmigo te hubieran amado,

Yo te hubiera abrazado.

Yo me hubiera graduado.

Medico de cuerpo y alma,

En donde el cáncer atacaba.

Mil curas descubrir me impediste,

Aunque nunca me quisiste,

Yo siempre te he amado,

Tú me olvidaste,

Pero yo tu vida pude haber salvado.

 

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